Consejos para ahorrar energía en la cocina

Consejos para ahorrar energía en la cocina de tu hogar

¿Te gustaría conocer los consejos para ahorrar luz y energía en tu cocina? Gran parte del consumo eléctrico de nuestras viviendas se produce en la cocina. Por ello, cambiando algunos hábitos básicos y siguiendo una serie de trucos para el ahorro, podemos conseguir un consumo más eficiente que nos ayude a ver el ahorro en la factura de la luz. ¡Vamos al lío!

Hábitos eficientes y consejos para ahorrar en la cocina

La cocina es el lugar de la vivienda que concentra casi todos los electrodomésticos (pequeños y grandes) que consumen más energía: el frigorífico, la vitrocerámica, el horno, el microondas, el lavavajillas e incluso la lavadora o secadora, así como otros pequeños electrodomésticos y utensilios que usamos diariamente.

Según el IDAE (Instituto para la Diversificación de Ahorro y Energía), uno de los electrodomésticos que más consume en el hogar es el frigorífico (representa un 18 % del consumo eléctrico total), seguido del televisor y la lavadora.

Pero esto no quiere decir que no podamos adoptar una serie de actitudes que nos ayuden no solo a ahorrar energía y dinero, también a reducir nuestra huella de carbono y ayudar de ese modo al medioambiente.

La etiqueta de eficiencia energética de los electrodomésticos

¿Son tus electrodomésticos eficientes? Revisa su etiqueta de eficiencia energética y comprueba su consumo. Si ha llegado el momento de renovar y tienes que comprar un electrodoméstico nuevo, ten también en cuenta su etiqueta de eficiencia energética. Invierte un poco más en electrodomésticos con sello A siempre que puedas, que aunque sea más caro en un primer momento, ahorrarás durante su uso y contaminarás menos.

Algunos electrodomésticos con la etiqueta energética A pueden incluso llegar a consumir hasta un 50% menos de energía que un aparato de la categoría D.

Antes de comprar un nuevo electrodoméstico o aparato eléctrico, piensa si de verdad es necesario. ¿Le darás suficiente uso?

¿Sabes que si usas el microondas en lugar del horno ahorras un 70% de energía?

Así es, el horno es una auténtica bomba de energía, cada vez que lo abrimos mientras está en uso, perdemos en torno al 20% de la energía generada ¡un auténtico derroche!

Con un uso eficiente del horno evitamos pérdidas y, si lo aprovechamos al máximo, conseguiremos un ahorro de energía notable. Aquí van pequeños trucos para ahorrar con nuestro horno:

  • Cuando utilices el horno, intenta organizar y optimizar el espacio para hornear varias cosas a la vez o, al menos, una tras otra. Ten en cuenta que el horno consume mucha electricidad en cada uso.
  • Evita abrir el horno durante la cocción. Como te contamos, se estima que cerca del 20% del calor se escapa al abrirlo y eso significa que se necesitará un mayor consumo de energía para recuperar la temperatura deseada. Utiliza la luz interior para ver mejor a través del cristal.
  • Usa el calor residual para terminar de cocinar. Al apagar el horno aún queda mucho calor en su interior. Utilízalo para terminar de cocinar los alimentos. Por ejemplo, puedes apagarlo 10 minutos antes y que el calor residual termine de cocinar la comida.

El frigorífico: adapta su temperatura a la época del año

Hemos visto que es uno de los electrodomésticos que más consume en nuestro hogar. Para reducir el consumo de energía y mantenerlo a raya, adapta la temperatura de la nevera a la época del año:

En el verano, cuando hace más calor, baja la temperatura de tu frigorífico. Del mismo modo, al llegar el invierno con la bajada de temperaturas, puedes subir la temperatura. Aprovechar la temperatura ambiente es una forma eficaz de no hacer trabajar de más a tu frigorífico.

Se recomienda que la temperatura de la nevera se encuentre entre los 3 y 5 grados, mientras que en el caso del congelador debe situarse sobre los -18 y -15 grados.

Recuerda además, descongelar el refrigerador: la escarcha crea un aislamiento que puede acarrear un 20% extra de consumo energético, ya que el motor tiene que trabajar de manera adicional.

Otros consejos para ahorrar energía con tu frigorífico:

  • Abre la puerta de la nevera lo menos posible y durante la menor cantidad de tiempo. Piensa primero y decídete antes de mantener mucho tiempo abierta la puerta de tu frigo.
  • Intenta no meter comida aún caliente en la nevera: esto hará que el frigorífico trabaje más. Espera que la comida consiga la temperatura ambiente de forma natural.
  • Procura que la nevera esté situada lejos de la cocina y de otras fuentes de calor (siempre que sea posible). También es recomendable que haya espacio entre la pared y la parte trasera del frigorífico, para que el calor residual de su trabajo pueda dispersarse.

Haz un uso eficiente de los fogones

Si tienes una cocina de vitrocerámica o inducción, utiliza el fogón de acuerdo al tamaño de la sartén o la cazuela y viceversa. Al igual que con el horno, puedes aprovechar el calor residual de las placas para terminar la cocción del plato. De este modo, sacarás mayor partido a la energía que produce tu cocina.

Dentro de la vitrocerámica, la cocina de inducción es más eficiente energéticamente (consumen un 20% menos).

Si por el contrario, tienes una cocina de quemadores, límpialos de manera regular para que funcionen de forma correcta y se pueda aprovechar bien el gas.

Otros pequeños trucos para ahorrar en la cocina:

  • Tapa las cazuelas y ollas cuando cocines: tardarán menos en alcanzar la temperatura correcta y se cocinará antes la comida.
  • Utiliza la olla a presión para cocciones largas: ahorrarás tiempo y energía
  • El menaje que esté hecho de barro y de cristal conserva mucho mejor el calor.

El lavavajillas: siempre lleno y con programas cortos o ecológicos

Para lavar los platos, siempre es mejor utilizar el lavavajillas antes que fregar a mano. Es un consejo para ahorrar tanto en agua como en luz. Siempre que uses el lavavajillas, hazlo cuando esté lleno y con programas ecológicos. Y si no tienes lavavajillas o si necesitas aclarar la vajilla antes de meterla en él, utiliza siempre agua fría.

Consejos para ahorrar con un buen uso de la lavadora y la secadora

¿Sabías que el 80% de la electricidad que consume la lavadora es para calentar el agua? A la hora de hacer la colada, asegúrate de aprovechar al máximo la capacidad de tu lavadora. Si no la llenas, utiliza programas de media carga y de lavado en frío o baja temperatura que no superen los 40 grados (a no ser que la ropa esté muy sucia y así lo requiera).

Si tienes secadora debes saber que es uno de los electrodomésticos que más energía consumen de la cocina. La mejor alternativa es tender la ropa al sol o usar un alto centrifugado en la lavadora que requiera después un menor tiempo de secado. Siempre podrás limitar su uso a situaciones que realmente lo necesiten.

No olvides la iluminación: siempre LED

Las luces o lámparas de LED son la mejor opción para iluminar tu cocina (y el resto de tu hogar) de manera eficiente: consumen un 85% menos que las luces tradicionales. Además si haces reformas en tu cocina, aprovecha para colocar la iluminación de manera estratégica, de modo que los focos de luz se sitúen en las zonas en las que realmente sea necesario.

¿Aplicas ya alguno de estos consejos para ahorrar energía en tu cocina? Pon a prueba tus capacidades de ahorro. Si además quieres una tarifa de luz adecuada a tus necesidades, da el salto a LIMÓN ENERGY. Si necesitas más información sobre las tarifas y te gustaría que analizáramos tu factura eléctrica, escríbenos por aquí mismo, envíanos un correo electrónico a info@limonenergy.com o llámanos a nuestro teléfono gratuito 900 300 113. ¡Estaremos encantados de atenderte!

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